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domingo, 19 de marzo de 2017

8 Tips para contribuir a desarrollar la autoestima de los niños

8 Tips para contribuir a desarrollar la autoestima de los niños





Hay que empezar a tener en cuenta la palabra 'autoestima' en todo lo relativo al desarrollo de los niños.

Dicen que un 80% de las palabras que escucha un niño al cabo del día son negativas. ¿podéis poneros por un momento en situación e imaginaros a vuestros jefes o familias diciéndoos con voz autoritaria lo que NO podéis hacer, ni tocar… y que el motivo es “porque lo digo yo”?

Los problemas de autoestima, de falta de personalidad, de coraje, decisión, miedos o ansiedades vienen de una infancia en la que no se ha aportado la seguridad suficiente y esta seguridad no proviene de los piropos o las adulaciones, sino de no dejarles llorar  “para que aprendan”, por ejemplo. El aprendizaje que hace una persona cuando se siente mal y nadie está para ayudarle es que está sólo, pues un niño no va a ser diferente. Se me haría raro no consolar a mi marido por ejemplo si estuviese enfermo o triste la verdad…
La primera fase de la infancia consiste en cubrir sus necesidades básicas, ni más ni menos. Comer, dormir, limpiar, mimos y vuelta a empezar, ¿Lo veis? No es tan difícil. Tan sólo hay que observar cada gesto, ellos se explican bastante bien.




Para que un niño se sienta seguro consigo mismo primero tiene que sentir que todas sus necesidades han sido cubiertas y muchas veces sus necesidades son simplemente, mamá, cógeme en brazos. Si les negamos constantemente lo que nos piden como si fueran soldados que necesitan disciplina, aprenden que no son importantes para sus familiares, que por muy mal que lo pasen o mucha angustia que tengan, nadie va a ir a ayudarles. Que aprendan… ¿no?
Lo que hoy vengo a contaros no me lo ha enseñado ninguna carrera ni doctorado, sino el sentido común y como siempre digo, el dejarme llevar por el instinto. Existen ciertos comportamientos que pueden minar la moral de cualquier niño, que se sientan todavía más frustrados y que luego no sepan gestionar sus sentimientos, ni cómo salir de la sensación de inferioridad y eso puede condicionar muchísimo su vida adulta.

Cubrir absolutamente todas sus necesidades. Y con esto no me estoy refiriendo a darles todos los caprichos del mundo, sino a abrazarles cuando lo necesiten, a entender por qué no quieren comer o dormir, a jugar si nos lo están pidiendo o a llevarlos en brazos si están cansados.

No les grites para que no griten. Esto es sumamente difícil cuando has sobrepasado tus límites de la paciencia, pero es muy importante ya que ellos aprenden por imitación. Si alguna vez le grito yo a la Xena ella va detrás y hace lo mismo y me da una pena tremenda que se le pueda quedar grabado ese comportamiento tan negativo.

Ese tas tas en el culete tan “constructivo”, exactamente igual que en el punto anterior. Si le pegas, pegará. Así de fácil. A ver con qué cara le dices luego que no pegue a sus amiguitos del parque.

Reduce los “no” que dices al cabo del día, pero no me refiero literalmente, sino a las prohibiciones. Si le gusta abrir los cajones, ingéniatelas para que sólo abra los que no te preocupa. Si no quieres que se pille los dedos, enséñale a cerrar las puertas y cajones con la manita bien abierta. Si no quieres que se caiga fastídiate porque se va a caer, enséñale a bajarse de los sitios con cuidado y no seas alarmista si se hace un rasguño.


Razona, razona y razona, aunque creas que no te entiende, porque te entiende. Reduce a la mayor sencillez posible las explicaciones y no te extiendas demasiado si crees que no te escucha, porque te escucha. Si tu razonas con tu hijo, conseguirás que aprenda a mantener conversaciones, a entender lo que le dicen (o por lo menos a intentarlo) y a mantenerse calmado mientras tenéis un intercambio de palabras. Aprenderá que es más productivo razonar con alguien que discutir y se sentirá menos frustrado.

Déjale que se explique y acepta sus explicaciones como si de un adulto se tratase. Déjale claro que es tu casa y que tú decides sobre la mayoría de las cosas, pero procura abrir los ojos si resulta que él lleva la razón y dásela.

Si está repitiendo un comportamiento negativo sólo para llamar la atención y estás diciéndole que no todo el tiempo, cambia de tercio. Trata de ignorarle o de distraerle con otra cosa, así verá que no consigue tu atención persiguiendo al perro o estirando de la cortina.

Manten la calma (fíjate que esto es complicadete) y piensa que a lo mejor estás tan nervioso por otras cosas que no tienen que ver con tu hijo.
Pequeños gestos como escucharles, argumentar cualquier decisión o darles la razón si la tienen, harán que sean personas capaces de valorar sus propias decisiones y valorarse como persona.




Esto son cosas que se dan día tras día y que forjan la personalidad de tu hijo. Con tu comportamiento y lo que le enseñes, conseguirás reducir sus niveles de frustración y enseñarle a que los maneje mejor, que se sienta más seguro de sí mismo porque tú le das la importancia que merece y aprenderá que tomar decisiones con seguridad le facilitará el camino.
Estoy segura que incluso tú (o yo) nos sentiremos mejor al no contribuir para que cada día haya momentos tensos.


Fuente: Tour de Coton.

sábado, 18 de marzo de 2017

¿Sabes por qué algunos bebés rechazan la fruta de repente?



viernes, 17 de marzo de 2017

¿Porqué lloran tanto?

Comportamiento 



¿Porqué  lloran tanto? 





Habla con tus hijos el hecho de que sean pequeños no significa que no entienden.

Tu hijo llora "por hambre, frío,  calor, estreñimiento, gases, sueño y en el peor de los casos, por enfermedad.
Todas razones relacionadas con la satisfacción de sus necesidades básicas con su estado de ánimo", explica Ana María Suárez, puericultora y experta en crianza.

Lo que no es muy común es que llore de manera recurrente,  sin causa aparente, que se torne irritante, que ese llanto sea incontrolable y  que causa - inclusive- síntomas como ahogo,  desmayo.  Menos comunes A
Aún es que le sucede a los niños mayores de 2 años que van al jardín y comparten espacios diferentes a los de su entorno familiar. 



"Soy una madre muy tolerante. 
Muchos me dicen que me deja manipular por los niños, les paso mucho sus berrinches y me falta autoridad(...) pero a conciencia hace que no se trata de eso, que los amo y que la oportunidad de pasar los primeros años de su vida con ellos me hace conocerlos  bien",  dice Pao la madre de un niño de 4 años y de una niña de 2 años y medio precisamente Emilia desde muy pequeñita llora de un momento y otro. Por una palabra, porque no encuentra algo,  porque no lo alcanza o simplemente porque se despierta, no para de llorar aún toma pecho y hasta hace poco dejó el pañal. Así las cosas  se diría que es una niña demasiado consentida. 






Sin embargo, para expertas como Patricia Camacho Berrío, máster y entrenadora en programación neurolingüística, y facilitadora de procesos humanos, “un niño se enferma o tiene mal comportamiento por reflejo de su ambiente”. Lo que quiere decir es que el problema puede no estar en el niño, sino en cómo se está educando o en su entorno.

Buscando en casa

Para Camacho, si tu hijo ha superado los 18 meses y están en la etapa en que se consolidan su independencia, "se está dando cuenta de que son ellos mismos no la prolongación de sus madres.  Entonces están en un momento de confusión y miden a través del llanto y la pataleta su capacidad de llamar la atención". 


Hacia los tres años de edad, tu niño afirma su personalidad y, en términos generales, las pataletas y las crisis de llanto deben quedar atrás como medio de expresión mientras que dan paso al lenguaje.
Es apropiado validar si él está cómodo, satisfecho con su alimentación o con algún dolor, y analizar el ambiente en el que está creciendo. “Si este es hostil y en él se grita, el niño puede estar reflejando lo que le rodea y de ahí que aprenda a comunicarse” con llanto e irritabilidad.
¿Qué hacer y cuándo?
“No podemos pedir a nuestros hijos no manifestar su malestar, pero sí manejar la situación de manera que ellos regulen su comportamiento”, dice Navas. “Nunca utilices castigos físicos, que hacen que el niño responda con agresividad y actúe por temor. Si hace una pataleta, no lo consientas, deja que se calme y no cedas ante lo que provocó tal comportamiento”, concluye.
Para Patricia Camacho, el amor, la comprensión, la tolerancia y la congruencia son los mejores recursos que tienen los padres en estos casos: “Háblales a los niños a su altura. Es más, pónte en su misma posición corporal, imita su llanto jocosamente y busque entenderlos; luego abrázalos y explícales, cuando se calmen, que así no se llama la atención ni se obtiene lo que se desea”.
Finalmente, si notas que el llanto se da después de ciertos momentos: después de comer o al insistirle que vaya al baño, consulta con el pediatra pues el origen puede ser físico.
Independientemente de lo que les suceda, habla con tus hijos, no creas que porque son pequeños no entienden.


5 consejos emocionales, efectivos para las noches de insomnio con un recién nacido

Cuando nos convertimos en papás es normal pasar noches en vela con los bebés, recuerda que ellos no nacen con el reloj biológico de los adultos y sus necesidades son mucho más al principio. Pero no te preocupes, aunque creas que eso nunca acabará, estas reglas de la psicóloga infantil Amanda Gummer, te tranquilizarán.

No te estreses
Esta es una energía negativa que no te ayudará en nada y te hará sentir más cansado, tanto física como mentalmente. Además,  está comprobado que el estrés de los padres se puede transferir al hijo y empeorar la situación.

No olvides que no estás solo
No eres el primero que pasa por esto. Relájate y disfruta esta etapa y aprovecha en tomar una rica taza de café.

Estos desvelos no son para siempre
La psicóloga Amanda Gummer comenta que "una de las mejores estrategias que conozco para estas cosas es ponerse una nota en el diario para dentro de tres o seis meses e intentar dejar de preocuparse por eso". Aunque por momentos lo dudes, pronto sólo serán recuerdos.

Bienvenida la tecnología
Tienes una gran ventaja sobre tus abuelos o padres, ahora contamos con las redes sociales y la televisión, así que siempre hay algo que ver en las madrugadas eternas.

Sigue tu instinto
La experta comenta "haz lo que te parezca correcto y si, cuando llegas a la fecha que habías marcado en el diario, la situación sigue siendo un problema, plantéate la idea de pedir más ayuda profesional".

Fuente : ser papás