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domingo, 16 de abril de 2017
9 técnicas que calman hasta el peor berrinche del mundo
9 técnicas que calman hasta el peor berrinche del mundo.
Si tienes hijos te va a ser de mucha ayuda.
Ser madre es una de las mayores dichas que puede tener una mujer, desde el primer momento en que sabe que dentro de ella habita un pequeñito ser, la felicidad invade completamente su vida, claro, pueden existir excepciones que piensan completamente diferente y es respetable.
Pero quienes ya tienen un tesoro en su vida, estarán de acuerdo que ser padre o madre es un papel sumamente complicado, lleno de desafíos, tareas y retos. Conforme los niños crecen, los problemas aumentan, son muchos los cambios que suscitan y también con ello las responsabilidades suelen ser más. Pero la recompensa de que ese pequeño ángel te llame papá o mamá al final del día, te de un beso o un abrazo o te dedique un te quiero, compensa todo.
El carácter de un niño al igual que un adulto suele variar considerablemente, es por eso que en esta ocasión tenemos para ti 9 maravillosas técnicas que te servirán mucho para lograr calmar a tus pequeños cuando estos están en sus cinco minutos de berrinche o muy molestos. Toma nota:
1.- Llévalo a dar un paseo.
Para que se tranquilice un poco, invítalo a dar un paseo, el cambiar de escenario es una buena estrategia, sobre todo cuando el lugar es de su agrado, por ejemplo un parque logrará que se distraiga con los juegos y que el enojo se le pase, además de que descargará toda la tensión.
2.- Mantente firme pero sin enojarte.
Háblale firme pero sin gritar, si en casa hay límites o reglas, encárgate de que las cumpla y si no, impón alguna sanción, así el niño sabrá que al no cumplir tendrá que asumir las consecuencias. Solo no recurras a los gritos o golpes pues esto solo terminará empeorando la situación.
3.- Hazle un chiste.
Para una mala situación, un buen chiste es lo mejor. Siempre funciona, rápidamente verás como el semblante de tu pequeño cambia cuando le digas algo cómico.
4.- Abrázalo.
Esto depende mucho del temperamento del niño pues habrá quienes lo acepten y quienes terminen molestándose aún más, pero si lo acepta, la calidez de tus brazos lo calmarán y esto ayudará para que dialoguen.
5.- Previene las rabietas.
Explícales la razón de las órdenes que le das, si sólo le exiges o prohíbes, darás pie a que se niegue o aquello que no puede hacer lo haga sin más. Dale razones y entonces vas a prevenir rabietas.
6.- Míralo con amor pero sin dejar de mantenerte firme.
Mantente firme en aquello que le dices pero con una mirada dulce y no llena de coraje, explícale el porqué de las cosas, que todo es por su bien, porque lo quieres y te preocupa su bienestar, además, que todo lo que le dices le ayudará a ser una buena persona en el futuro.
7.- Cántale una canción.
La música ayuda mucho a la relajación, eres su mamá, entonces conocerás su gustos, motívalo a que cante junto contigo o tararéale una canción, terminarás por contagiarlo haciéndolo que se relaje y olvide el mal momento.
8.- Enséñale a respirar profundamente y contar hasta diez.
Desde muy pequeños debemos enseñar a los niños a respirar profundo y reflexionar sobre sus actos. Cuéntale hasta diez, haz la técnica junto con él y entonces proponle hablar tranquilamente.
9.- Dialoga con él.
Cuando se encuentre en su rabieta, habla con él tranquilamente, explícale porque están mal sus acciones y hazlo comprender por las buenas.
Aplica estas técnicas y evita que las rabietas de tus pequeños te hagan pasar vergüenzas. COMPARTELAS con tus amigos
Fuente: mimundoverde.org
Samantha Olivares
jueves, 13 de abril de 2017
6 cosas que no debes decirle a mamás recién paridas
6 cosas que no debes decirle a mamás recién paridas
Después de dar a luz, las hormonas van de un lado a otro, estamos exhaustas, no tenemos tiempo ni de lavarnos la boca (o soy solo yo? Por favor no me digan que es así! ) a veces no me acuerdo si me lave la boca o no, así que me la lavo otra vez! Jajaja!
A veces tenemos que lidiar con las expectativas irreales de seres queridos, mamás, tías, suegras, hasta comadres y compadres, que hablan sin medir sus palabras.
Hay cosas que las mamás recién paridas no quieren escuchar– y hay que tener en cuenta que es una época muy delicada para estas mamás, (en especial si son primerizas!) sus cuerpos han pasado por un trauma, sus emociones tal vez también estén frágiles… así que es mejor tener cuidado con las cosas que se dice a las madres que acaban de dar a luz.
A veces las personas creen que ayudan con comentarios pero ¡no es así! Aquí hay unas frases que no se deben decir a una mamá recién parida:
¿Todavía tienes barriga?
SÍ. Todavía tengo barriga, y no sé si usare faja… porque no sé si pienso que es un método barbárico o si soy lo suficientemente vanidosa para usarla– así que por el momento, me quedo barrigona.
¿Has quedado gordita no?
Pues si, y no necesito que me hagas acuerdo.
Te ves un poco demacrada, deberías de ponerte un poco de maquillaje, arréglate un poquito.
Ok, admito esto- a mí personalmente, me gusta ponerme un poco de maquillaje cuando tengo invitados, y hasta para sentirme bien cuando estoy sola… Qué puedo decir, soy un poco vanidosa. Pero si me ves y estoy ojerosa, ósea, no me digas que necesito taparme las ojeras– es muy probable que yo ya lo sé y que la nueva personita en mi vida no me dió chance para ponerme el tapa-ojeras (y tal vez no me he lavado la boca tampoco, así que ya están prevenidos).
Pero estas comiendo como que mucho, no? Ya no debes comer por dos.
Ósea déjame vivir.
Pero, parece que ha pasado un huracán por aquí, ¿Por qué está la casa hecha un
desastre?
La casa está hecha un desastre porque estoy exhausta y demasiado ocupada dando de lactar, durmiendo y ni siquiera tengo tiempo de hacer caca -así que por favor no me pregunten por qué mi casa está hecha un desastre.
Tu bebé ¿no está muy gordita/flaquezas/ cachetina/ dormilona/? etc etc..
Ninguna mamá (¡y apuesto que ningún papá tampoco!) quiere que le critiques a su bebé. Así que al menos que sea algo crítico para el bienestar del bebé – por ejemplo, sospechas que tiene algún problema de salud- Los comentarios sobre la apariencia
física de los bebés- déjalos en tu cabeza.
A ver mamás, cuéntenme, ¿qué otras frases no quieren escuchar?
Fuente: HISTORIAS DE MAMÁS
Diana Limongi
miércoles, 12 de abril de 2017
Por qué no debes comparar a tu bebé
Por qué no debes comparar a tu bebé
Es como darles una imagen negativa de sí mismos.
“Mi hijo a los 6 meses ya gateaba”, “El mío a los 12 meses dejó el pañal”, “El vocabulario del mío es impresionante”… Y así podemos hacer una lista innumerable de mamás que todos los días dicen a otras lo que su hijo hizo a cierta edad. ¿Te suena familiar? ¡Gracias redes sociales! Comparar a los hijos va más allá de sólo querer presumirle al mundo sus logros.
Es como darles una imagen negativa de sí mismos porque no han hecho algo que alguien más ya logró. Aunque no lo creas, hacerlo afecta mucho más que sólo a la autoestima:
Recuerda que cada niño es diferente. Aunque existe un estándar de cosas que debe hacer antes de cierta edad, hay niños que siguen su propio ritmo y no quiere decir que estén mal. Si estás preocupada porque no habla o deja el pañal, antes de compararlo platícalo con su pediatra.
Nunca le digas “¿Por qué no eres como tu hermano?” Esta es una las frases que más lastiman a los niños que no son hijos únicos y crean incluso problemas y resentimientos entre ellos. Quizás uno de tus hijos es súper ordenado y organizado mientras que al otro le cuesta seguir instrucciones. Aprende a identificar las aptitudes de cada uno y en lugar de compararlos, ayúdales a mejorar las que se les dificultan y aprovechar las que se les facilitan.
Evita que piense “No soy lo suficientemente bueno”. Como papás lo que más queremos es que nuestros hijos tengan un buen futuro y las mejores oportunidades, pero si sólo lo comparas lo que lograrás es que crea que no puede hacer las cosas bien y nada es suficiente para que tú estés contenta con él.
No pongas en duda si eres buena mamá. La maternidad para muchas es como una competencia: “Hay que ser la mejor mamá del kínder, de la oficina o de las amigas”. Olvídate de ello. No porque tu hijo haya dejado el pañal después de los 2 años, comido de todo hasta los 3 o no sea bueno en matemáticas eres mala mamá. Cada una lleva su ritmo y modo de enseñar. Evita compararte tú también.
Fortalece su autoestima. Si tu hijo tiene un desarrollo veloz y notas que ha hecho cosas antes que los demás, abrázalo, bésalo y dile que estás orgullosa, pero cuidado con decirle todo el tiempo que es mejor que los demás. Si por el contrario notas que le cuesta trabajo o aún no hay señales de que algún hito aparezca, ¿por qué no mejor en lugar de preguntar a qué edad lo hizo su amigo de la guardería, lo estimulas y ayudas para que él lo logre?
Recuerda que lo mejor en cuanto al desarrollo de tu bebé es preguntar a su pediatra si tienes dudas. ¡Sobre todo no quieras adelantarle cosas! Cada niño logra lo que necesita a su tiempo.
Fuente: BBMUNDO
Pénfigo en el recién nacido
Pénfigo en el recién nacido
Algunos bebés tienen ampollas en la piel al nacer: Es lo que llamamos Pénfigo del recién nacido.
¿Qué aspecto tiene? ¿Es grave? ¿Cómo podemos tratarlo?
Algunos niños al nacer tienen el cuerpo cubierto de ampollas superficiales.
Son como pequeñas burbujas circulares de pocos milímetros. Pueden tener un contenido que parece pus. Y a veces vemos restos de algunas de esas burbujas que se han abierto ya y de las que sólo quedan pequeños circulitos en la piel como si se hubiese descamado.
pénfigo bebé
Hay varias causas posibles. En algunos casos es debido a alguna infección. En otros la madre tiene una alteración de la piel producida por anticuerpos que pasan por la placenta y producen esa reacción en la piel del bebé.
El pediatra debe diferencias las distintas causas. Y para hacerlo, a veces se realizan analíticas de sangre al recién nacido.
En algunas es necesario tratar la infección causante.
En otros casos solo es necesario evitar la sobreinfección, ya que el resultado es que tiene una piel que está dañada y puede servir como vía de entrada a infecciones.
El tratamiento que solemos usar para favorecer que las ampollitas se sequen sin infectarse es un antiséptico. Disponemos de muchos, pero el que solemos usar para esto es el Permanganato Potásico 1/10.000. Es un antiséptico que elimina las infecciones de la piel y la reseca un poco. Suele ser suficiente con aplicarlo una o dos veces al día durante los primeros días de vida.
En su mayoría desaparecen sin dejar marcas en menos de una semana tras el nacimiento.
No deben usarse para esto antisépticos a base de iodo (como el betadine). Estos antisépticos están contraindicados en los recién nacidos, porque pueden absorberse con facilidad y alteral el funcionamiento del tiroides. Tenemos opciones alternativas de sobra hoy en día para no usarlos al menos en los 3 primeros meses de vida.
En los casos más leves, mejora incluso sin necesidad de aplicar nada en los primeros días de vida.
Fuente: Pediatra Jesús Garrido
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