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sábado, 1 de abril de 2017

Hombres en el parto



 

Hombres en el parto

Recuerda que es importante para él formar parte de este momento. ¡No lo dejes fuera!






El nacimiento de tu bebé es un gran acontecimiento que dejará huella durante toda tu vida. No cabe duda, el parto es un momento tan intenso que desearás compartirlo con la persona que más amas y quien colaboró para hacerlo posible: tu pareja.

Al igual que las mujeres, cada hombre vive el embarazo, el nacimiento y la paternidad de forma distinta. Pero eso sí, el papel que tienen en la crianza de los hijos es igual de importante que el de la madre.

Diversos estudios demuestran que los padres que ejercen una paternidad responsable crían hijos más exitosos, seguros y felices.

El Instituto Mexicano de Pediatría afirma que la falta de afecto paterno es la causa principal de la depresión infantil
Los niños y las niñas que tienen una buena relación con su papá tienen menos posibilidades de fumar y convertirse en delincuentes.

Además consiguen mejores niveles de educación y desarrollan amistades armoniosas con niños de ambos sexos, según un estudio realizado por la Universidad Uppsala, en Suiza

La adrenalina de ser papá. No sólo las mujeres tienen un cúmulo de sentimientos y experimentan dolor en el trabajo de parto.

Existen casos de hombres que reportan haber experimentado un malestar en el estómago muy intenso mientras sus parejas sentían las contracciones.
 Más allá de las sensaciones físicas, también está el lado emocional.
Cada hombre expresa de manera diferente sus sentimientos. Es importante que durante el parto expresen lo que sienten, ya que los primeros gestos hacia el bebé y la madre pueden reforzar el lazo afectivo.

¿Qué puede experimentar un hombre mientras ve parir a su pareja?

Angustia y miedo: Para algunos hombres ver a su pareja quejarse por el dolor tan intenso es difícil, pues llegan a sentir impotencia y preocupación.
“Me hubiera gustado que me tocara el 50% del dolor de parto. Eso hubiera sido para mí una buena manera de ayudar a mi pareja. La verdad ahora siento una profunda admiración por mi esposa”, expresa Jonathan, directivo de Relaciones Públicas y padre de Sebastián.




Entre alegría y llanto: Después de la tensión que acumularon durante 9 meses, procurando el bienestar de su pareja y del bebé, al ver el nacimiento puede que suelten unas cuantas lágrimas de alegría.

“Nunca he sido un hombre muy expresivo, pero cuando vi a mi hija nacer, sentí algo que nunca había experimentado. Llore de la emoción”, comenta Carlos, diseñador y padre de Andrea.

Instinto de protección: Además de alegría, miedo y preocupación, algunos hombres experimentan un profundo deseo de estar con su pareja justo después del nacimiento.
No es que no les importe el bebé, pero consideran que la mujer los necesita más.
“Cuando nació Bruno, sólo quería estar cerca de Estela. No es que mi bebé no me importara, pero estaba bien atendido por el personal médico y yo consideré que los mejor que podía hacer era estar con ella”, cuenta Milton, contador y padre de Bruno.
Tips para él
Si sientes ganas de cargar a tu bebé y ponerlo sobre tu pecho, en contacto piel a piel, no temas hacerlo
Si no quieres cargar a tu bebé inmediatamente después del parto, toma tu tiempo y hazlo cuando te sientas tranquilo y seguro
Entre los derechos del parto, se encuentra procurar el bienestar psicológico de la madre asegurando la presencia de la persona de su elección en el parto, y libertad de visitas posparto. Ejerce este derecho con tu pareja

Recuerda que tu papel también es importante. En estos primeros meses de vida, los expertos coinciden en que el papá es quien se encarga de enseñar a la madre y el bebé que son dos personas diferentes y no una sola, tal como sucedió en el embarazo.

Fuentes: Dra. Anne Théau, Larousse del Embarazo, Ed. Larousse, Barcelona, 2007.
Marsden Wagner, M.D., M.S., Creating Your Brith Plan, Ed. Perigee, New York, 2006.
Dr. Sergio Canavati, ¿En dónde está papá? La importancia del padre en el desarrollo familiar, Ed. MBR, México, 2007.
www.bio-medicine.org


Soy mamá y no quiero darle explicaciones a todo el mundo



Soy mamá y no quiero darle explicaciones a todo el mundo





¿Cuántas veces te han criticado por no darle pecho a tu hijo o por criarlo de una u otra forma?


Desde que soy madre me di cuenta de la cantidad de retos a los que nos enfrentamos día a día pero hay uno en particular que me tiene algo cansada: los juicios. Necesitas ser madre para conocer la ardua labor que realizamos y aun así, las guerras de madres son pruebas de resistencia a tu moral.


Qué difícil es darle gusto a la gente, vamos por ahí queriendo dar explicaciones de todo y a todos, aun así hay alguien a quién no convencemos. No es justo y es algo que deberíamos dejar de hacer. Para nuestros hijos somos perfectas, ellos no necesitan explicaciones y mucho menos que las demos para justificar nuestras decisiones o acciones.

Estos son algunos aspectos de los que jamás tienes que dar explicaciones:

Tener tiempo para ti: Tomarte un café con las amigas, salir con tu esposo o encerrarte 10 minutos en el baño para revisar en santa paz tu celular es algo que merecemos.

 No tienes que explicarle a tus otras amigas que son mamás, que eventualmente sueñas con un día o dos para ti. Aunque ellas no lo acepten, también hay días que fantasean con un par de horas de tranquilidad, pero nadie quiere llevar a cuestas la etiqueta de mala madre.

El tipo de crianza: Si lactas o das el biberón, practicas colecho o usan cuna, carriola o fular; todas esas decisiones se van tomando sobre la marcha y ninguna te califica como buen o mala madre. Lo más importante es que esto no es determinante, si favorece pero lo que será garantía de la salud emocional de tus hijos será el respeto con el que los trates y el ejemplo que les des.

El número de hijos: Estoy cansada de qué me pregunten; ¿Solo tienes una hija? – No, tengo 4 pero si los traigo igual me vas a juzgar- quisiera responder eso pero ni tengo 4 y opté por responder un simple ¡sí!.  Que si tienes más de uno o dos, no tienes tele y si tienes uno, eres  egoísta. El número de hijos lo decide cada madre, cada pareja  e incluso para algunas, las circunstancias pueden ser diferentes, en mi caso solo hemos podido tener uno, ¿Debería dar esa explicación a todo el que me pregunta? Quizá si lo hago dejen de preguntar.


Si trabajas o estás en casa: Esto lo define la situación de la familia, hay quiénes apuestan por quedarse en casa y otras que deciden trabajar, en ambos panoramas existe una diversidad de factores que se evalúan para tomar una decisión. Ambas merecen respeto y reconocimiento; no es tarea fácil estar 24 horas en casa y partirte en mil, tampoco lo es trabajar y llegar a casa a seguir trabajando pero ahora en las tareas del hogar.




El comportamiento de tu hijo: La sociedad se ha vuelto adultocentrista, las necesidades de los mayores son más importantes que las de los niños y a medida de que pasen desapercibidos se le etiquetará a él, de buen niño y a ella de excelente madre pero la realidad no es así. Los niños corren, gritan, juegan, lloran y actúan de acuerdo a su edad. La mayoría hacemos todo por guiarlos, si en alguna ocasión se comporta de acuerdo a su edad, no creo válido ser juzgadas o señaladas, tampoco lo es justificar su comportamiento o disculparse para dar gusto a los demás, trabajamos día a día por educarlos y que más adelante sean capaces de vivir en sociedad, eventualmente (o casi siempre, mejor dicho) se portarán como niños que son.

Estoy convencida que cada madre a su modo y estilo hace todo por el bienestar de sus hijos, no te esfuerces por darle gusto a todos, lo importante es estar bien en casa, con tu hijo y tu familia; finalmente solo tú conoces ese amor infinito de madre, solo tú conoces tus batallas y tu rutina. Vive segura y conforme con lo que has decidido y que el mundo ruede.

Fuente: MI VIDA DE MADRE