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miércoles, 8 de marzo de 2017

¿Cual de los dos padres se estresa más con los hijos?

¿Cuál de los padres se estresa más con los hijos?

Es evidente que un hijo viene a transformar nuestras vidas. Un hijo nos estresa y nos hace felices al mismo tiempo, pues son muchas las angustias que tenemos que enfrentar a la largo de la vida para asegurarnos que esté bien. Madres y padres asumen roles diferentes durante la crianza, por lo que sus reacciones son también diferentes cuando comparten tiempo con los hijos.
Según un estudio reciente, las madres se sienten más estresadas y menos felices en su rol parental que los padres, pues sobre ella recae la responsabilidad con mayor peso.
La Universidad de Cornell, en Minnesota, realizó una investigación, la cual se enfocó en el tiempo que dedican las mujeres y los hombres a sus hijos y concluyó que las madres se sienten más agotadas al cuidar a los hijos, se sienten mucho menos felices y se estresan más que los padres.
¿Por qué pasará esto?
Los científicos analizaron más de 12 mil padres y madres en Estados Unidos, determinaron el tipo de actividades que tenían con sus hijos y el ambiente en el que las realizaban: escuela, tareas escolares, actividades extra-escolares, citas médicas y trabajo. Con todas estas responsabilidades, la madre apenas le queda tiempo para compartir tiempo libre con sus hijos o lo que es lo mismo, no le queda tiempo, simplemente, para estar con sus hijos.



Los padres disfrutan más de los hijos
La coordinadora de esta investigación Ann Meier aclara que las madres terminan con el tiempo, más cansadas y más estresadas que los padres, cuando están criando un hijo.
La buena noticia es que los padres, generalmente, disfrutan de estar con sus hijos. Y la mala noticia es que las madres disfrutan menos que los padres, debido a que ellas tienen más trabajo y menos actividades divertidas con sus hijos.
Se determinó que cuando las madres están con los hijos, generalmente, están solas. Por el contrario, los padres, cuando están con los hijos, es más probable que tengan a otros adultos que los ayuden. Esto nos da una idea de por qué los papás se estresan menos cuando cuidan a sus hijos, dice la socióloga Meier.
La autora también menciona que las madres son las primeras en ser despertadas en la mañana, lo que se traduce en falta de sueño y cansancio, por lo que están más agotadas cuando cuidan cuidan a sus hijos que los papás.

Aquí van algunas recomendaciones para papá con el objetivo de que mami disfrute más de su tiempo con sus niños:
1.Colaborar con algunas tareas del hogar para que mamá tenga más tiempo para disfutar con su bebé.
2.Algunos días a la semana despertarse primero para que mamá duerma un poco más y esté más descansada.
3.Colaborar con mamá y toda la familia para que ella tenga unas horas a la semana para dedicarse a ella misma.
4.Entender que mamá se agota y ayudarla en los quehaceres, cada vez que sea posible para verla sonreír con más frecuencia.

Fuente :Tiba Araujo En Tu vida y tu hogar y Babycenter

martes, 7 de marzo de 2017

El baño del bebé



El baño del bebé. ¿Qué es mejor? ¿Por la noche o por la mañana?

¿Influye en algo el horario del baño? Lo que debes saber es que el momento en que bañas a tu bebé incide en su ritmo de actividad; es decir, si lo haces por la noche, lo estarás preparando para dormir, mientras que si lo haces en la mañana, lo preparas para una nueva rutina diaria. Lo mejor es que una vez que elijas a qué hora bañarlo, lo hagas siempre en ese mismo horario.



¿De noche o de día?

Según algunas encuestas, muchos papás prefieren bañarlo por la noche porque es más relajante para el bebé, ya que el agua calientita causa vasodilatación capilar en su piel. Otra posible razón es que el bañarlo antes de acostarlo lo dejará en una condición muy relajada y similar a la que el bebé sentía en el interior del vientre materno, por lo que será muy placentero para él. Además, la última leche del día será más fácil de tomar.
Por otro lago, algunos doctores han comentado que durante la mañana es beneficioso bañar al bebé porque el baño los estimula y despeja, preparándolo para el nuevo día. Así que lo mejor es que observes a tu pequeño o pequeña y que te des cuenta de qué es mejor para su caso en particular.
En cualquier caso, puedes mezclar el baño con rutinas de juego o de relajación. Si lo bañas en la mañana, aprovecha de animarlo y chapotear en el agua. Y si lo bañas en la noche, hazle un masaje al terminar para que duerma mejor.

¿Afecta su digestión?

Quizás te preguntes si bañarlo después de comer afectará en algo su digestión, pero mientras la temperatura sea la apropiada no debería presentar ningún problema. Cuando se produce una mala digestión generalmente está provocada por un baño con una temperatura muy helada o muy caliente.

¿Cuánto debe durar el baño?

Algunos pediatras recomiendan que al principio los baños sean breves, como máximo 5 minutos, pero a medida que el bebé crezca puedes tenerlo en el agua hasta que ésta comience a perder el calor.
No obstante, si el bebé tiene alguna condición delicada en su piel, como dermatitis atópica, es mejor limitar los baños y usar algún jabón especial recomendado por el especialista


Fuente: Facemamá.com

La primera caída al suelo del bebé





Ese horrible día en que tu bebé se te cae al suelo por primera vez

Hace unos días una conocida explicaba que en un momento en que se giró a coger un pañal el bebé se le cayó al suelo. Entre unos cuantos le ayudamos a quitarse (un poco) el sentimiento de culpa porque a muchos nos ha pasado, mal que nos pese. Es ese horrible día en que tu bebé se te cae al suelo por primera vez, se hace daño y no sabes muy bien qué tienes que hacer.

No se gira, hasta que se gira

Uno de los consejos de seguridad que damos en la consulta de enfermería es el de nunca, nunca, pero nunca, dejarle solo si al girar puede caer. Los cambiadores son relativamente altos porque así no tenemos que hacer las cosas doblados, a costa de nuestra espalda, pero si sabe girar y lo hace con relativa facilidad puede ser peligroso.
Que sí, que cuando son bebés pequeños es imposible que se caigan, pero no saben girarse hasta el día en que aprenden a girarse y entonces te das el susto de tu vida, si justamente lo hacen cuando menos te lo esperas.
En nuestro caso, sucedió al caer de la cama, por la noche. Una cama, una cuna colecho y un bebé que acaba de aprender a desplazarse. Pues eso hizo… salió de la cuna colecho, pasó a nuestra cama, y de ahí se fue para abajo, donde ya no había barrera ni cuna. En medio de la noche, un golpe al suelo y un llanto, y despertar no sabes dónde ni cuándo, con tu hijo compungido, sintiéndoos los peores padres del mundo.
Otras veces es cuando lo estás cambiando en la cama y te giras para coger el pañal, como digo, o aquello de “es un segundo, no le va a pasar nada”, y parece que están esperando a que te gires para probar sus habilidades. Caída, golpe, y una madre o un padre sintiéndose un completo desastre.

¿Y si se ha dado en la cabeza?

Buena pregunta. La realidad es que a menos que veas el chichón o una zona enrojecida es muy difícil saber dónde se ha dado, aunque es bastante probable que la cabeza haya recibido. Su cabeza pesa mucho en relación al cuerpo y tienen poca fuerza en el cuello para sostenerla, así que al caer, está claro que la cabeza impactará en el suelo.
¿Qué hacer entonces? Pues dentro de los nervios lógicos, intentar mantener la calma para ver qué ha pasado, qué se ha hecho. Si hay sangre (no suele ser el caso), buscar el origen para frenar el sangrado con una gasa aplicando presión y tener claro aquello de que “la sangre es muy escandalosa”: puedes coger al niño rojo del suelo y que el corte sea bien pequeño. Limpiar, ver dónde está la herida, y si es importante acudir a urgencias, pero sin correr como posesos. Si se presiona un rato deja de sangrar, así que no hay motivo para correr como si le fuera la vida.
Si no hay sangre, mirar si hay golpe o chichón, y en tal caso aplicar hielo en la zona para que actúe como antiinflamatorio. Y entonces pasar a lo siguiente, valorar el estado general.

Cuándo preocuparse ante un golpe en la cabeza

Llanto
Una vez hemos hablado de la parte visible, de aquello sobre lo que podemos hacer algo directamente, vamos a hablar de lo que nos da más miedo y respeto, las posibles lesiones internas. En la mayoría de ocasiones no les pasa nada; por eso decimos que son de goma. Sin embargo, hay niños que sí acuden a urgencias por alguna caída casual que, sin haber sido muy aparatosa, les ha provocado una lesión importante. Con esto quiero decir que ante cualquier golpe en la cabeza, y sobre todo si nos parece un golpe fuerte, debemos valorar diversos factores para decidir si acudimos a urgencias o no, si debemos preocuparnos o no. Estos factores son los siguientes:
  • La altura de la caída: no es lo mismo caer mientras camina, o tras desestabilizarse jugando a algo que caer de una silla, de una litera o mientras saltaba en el sofá. Si creemos que la altura es lo suficientemente alta como para que se haya podido hacer daño de verdad, es mejor ir a un centro médico.
  • Cómo ha caído: es posible que la caída sea desde una altura que da miedo, pero que caiga de un modo que apenas se haga daño y puede ser que caiga de una altura pequeña y se dé un buen golpe en la cabeza, de esos que hasta el suelo retumba. En este caso también podría ser interesante acercarnos al hospital.
  • Dolor: es lógico y evidente que después de una caída el niño sufra dolor. Ahora bien, si el dolor no cede o si parece ser demasiado agudo (si grita mucho o si no deja de llorar pasado un buen rato), será mejor ir a un centro sanitario para que evalúen posibles daños.
  • Vómitos: a veces el vómito viene provocado por el llanto excesivo, pues la garganta se irrita, tosen y finalmente vomitan. Si vemos que hay más de un vómito, o si sólo hay uno pero sale con mucha fuerza podría ser un motivo de alerta.
  • Desorientación, confusión o pérdida de consciencia: en cualquiera de estos casos sería recomendable llevarlo al centro médico.
  • Somnolencia progresiva o dificultad para despertarlo: después de un golpe, incluso en la cabeza, los niños suelen estar irritables y después somnolientos. En principio, si no hay otros síntomas que nos avisen de la posible gravedad los niños sí pueden dormir y de hecho les ayuda a recuperarse. Se recomienda estar con ellos mientras duermen e ir viéndolos cada 2 ó 3 horas para ver que todo va bien. En caso de duda es mejor despertarles para quedarnos tranquilos.
  • Salida de líquido o sangre del oído o por fosas nasales: supone pérdida de sangre o de líquido cefalorraquídeo y precisa, por lo tanto, de atención médica urgente.
  • Cualquier síntoma o signo que proporcione preocupación familiar: si a pesar de toda la valoración hay dudas sobre la necesidad o no de acudir a urgencias, lo mejor es ir. Más vale pecar de prudentes.
En caso de que finalmente decidamos quedarnos en casa deberemos seguir atentos a todos los síntomas comentados durante al menos 24 horas. Pasadas estas horas es más raro que aparezcan.

Nos ha pasado a todos, pero mucho ojo

De verdad, que estos accidentes pasan, que se giran cuando menos te lo esperas o caen cuando sabes que es imposible que suceda. Tienen habilidades inexplicables que sacan a relucir cuando no miramos. Por eso, mucho ojo. Vale más prevenir que curar, y por eso nunca debemos dejarles solos en superficies elevadas y es imperativo colocar medidas de seguridad en la cama, ante escaleras, ventanas y balcones e incluso evitar el uso de andadores para evitar cualquier riesgo de accidente o caída. Recordad que las caídas suponen el 6% de las muertes infantiles.


 Fuente: bebesymas.com

lunes, 6 de marzo de 2017

Niños que se acuestan tarde sufren trastornos


Psiquiatra demuestra que los niños que se acuestan tarde sufren más trastornos



Cuántas veces no hemos escuchado la frase¨veta a dormir para que crezcas¨ y es que esta ha pasado de generación en generación, sin embargo se utilizaba con el fin de que los pequeños se fueran a dormir más temprano.


 

 De acuerdo con el psiquiatra pediátrico José Ferreira Belisario, hay mucha diferencia entre lo que nos decían en ese ¨vete a dormir temprano¨ con lo que en realidad es.


Poco a poco los hábitos van cambiando, no solo en los adultos sino también en los pequeños. Antes la gran mayoría optaba por estar descansando a las 9 de la noche y ahora, es todo un desafío que siquiera tengan su pijama puesta  a esa hora.


 

Lo que todos desconocen es que este mal hábito afecta en gran medida y es que baja las expectativas del futuro de los pequeños,además, estos muestran falta de atención, más ansiedad y otros trastornos.

 

La pregunta ¿se pueden cambiar dichos hábitos? Lo principal es que los hábitos cambien en general, es decir, no solamente que cambien en el niño sino también en el resto de la familia. Esto porque si el niño aun escucha voces, ve acción en su casa, que aún hay luces, televisión y otros aparatos encendidos, entonces determinará que aún hay tiempo para jugar o hacer lo que sea menos dormir. Lo más recomendado es optar por inculcar en el niño la lectura antes de dormir, así este sabrá que cuando mamá o papá lee junto a él un cuento, la hora de dormir está muy próxima.

 

Otra recomendación es tener de color amarillo la iluminación de tu casa, pues según el Dr. Belisario, esta relaja y ayuda a la llegada del sueño, además es indispensables que controles dicha iluminación en tu casa y determines hasta que hora las luces estarán encendidas.

 

El doctor también recomienda a los padres que por nada del mundo interrumpan su sueño y prediquen con el ejemplo. Hay muchos que a pesar de que ya dormirán, dejan conectados varios aparatos electrónicos y por supuesto, el celular activo por un lado. No falta quien a media noche reciba un mensaje e instantáneamente se despierte a leerlo y le sea posible volverse a dormir, sin embargo, dormirías mejor si no lo lees, si apagas tu teléfono y lo prendes por la mañana. Claro que puede necesitarse para una emergencia, pero podrías desconectar redes sociales y wifi, si en verdad es urgente, entonces la gente optará por llamarte.

 

¡No hay pretextos! Los niños deben de dormir temprano pues la hormona del crecimiento comienza a actuar a las 00:30 hrs en la cuarta etapa del sueño. De lo contrario, si el niño se va a la cama muy tarde, tendrá menos tiempo de funcionamiento de dicha hormona, afectando seriamente su crecimiento.

 

Para constatar lo anterior, se observó la imagen del cerebro de un niño que duerme temprano y otro hasta tarde. Al realizarse un examen matemático, evidentemente el primero tuvo más áreas resaltadas mientras que el otro mostró más dificultades en su realización. Con esto se concluye que el que duerme mal retiene menos.

 

Los niños que tienen el buen hábito de dormir temprano bien inculcado, serán adultos con menos probabilidades de enfermedades e inclusive no correrán riesgo de sufrir Alzheimer, pues según el doctor, solo hay dos cosas que retardan esta enfermedad: sueño y ejercicio físico.

 

Si eres padre deberías de empezar por fomentar en tus hijos el deporte, ya que se considera que los niños que hacen ejercicio antes de dormir, terminan descansando mucho mejor.

 

Se considera que es tarea de los padres buscar y aplicar estrategias para el buen hábito de toda la familia, pues muchas veces el problema radica en ellos de lleno, quienes trabajan todo el día para vivir de una mejor manera pero se olvidan de otros asuntos que son importantes también y que en algún momento rendirán buenos frutos; formando adultos seguros, sanos física y emocionalmente y, además realizados.

 


Por favor, no olvides compartir con los padres que conozcas, les va ser muy útil y más vale estar informados.