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martes, 14 de marzo de 2017

padres sin autoridad

Padres sin autoridad



Lamentablemente todos conocemos casos de niños sin límites. Niños a cuya conducta negativa no se les pone fin y que al llegar al cole ejercen un poderoso efecto negativo sobre los demás.
Lamentablemente todos conocemos casos de niños sin límites. Niños sin límites que al llegar al cole ejercen un poderoso efecto negativo sobre los demás. Niños con caracteres fuertes o sencillamente mal educados. Y cuando digo mal educados lo digo con todo el sentido de mala educación. El exceso de permisividad y la falta de autoridad de algunos padres da lugar a niños sin límitesque navegan por el mundo tropezándose con el resto de niños. mayor o menor acierto, en valores tan importantes como el respeto, el compañerismo, la bondad y la amistad.

Que no debemos delegar la educación de nuestros hijos solo en la escuela se dice y se repite hasta la saciedad. Es en casa donde se educa. Es en casa donde se debe empezar a poner límites y no esperar a que alguien nos llame la atención. Los niños, sencillamente son niños y aprenden por imitación. Hacen lo que ven hacer en casa y en su entorno más cercano. La escuela es también uno de esos entornos cercanos donde niños sin control desestabilizan el grupo, ejerciendo su liderazgo negativo, captando la atención de los demás y distorsionando las actividades diarias. Y está claro que muchos copian esos comportamientos y se los llevan a casa. Es aquí donde debemos decir basta. Familia y escuela debemos trabajar conjuntamente y no hacer la vista gorda ante la agresividad, la humillación y la falta de respeto.



No vale con cerrar los ojos y mirar hacia otro lado. No hay bastante con pensar o decir que son niños en proceso de formación y que las etiquetas son malas. Ciertamente las etiquetas suelen picar y escocer, no nos gustan a nadie y por eso tendemos a cortarlas. Pero las etiquetas nos dan mucha información sobre cómo actuar con el tipo de material com el que estamos trabajando, con los niños y con los padres suele ocurrir lo mismo.
Hay que trabajar el autocontrol como padres pero también hay que inculcarlo a los hijos. Hay saber qué rol ejercemos y cómo lo llevamos a cabo. No basta con vivir con los niños, hay que educarlos para que sepan vivir y convivir.

Niños sin límites, padres sin autoridad.
Estos niños sin límites a los que me refiero hoy son la consecuencia directa de la falta de autoridad, de unos padres inmaduros que pretenden ser más amigos de sus hijos que ser padres. Porque ser padres significa guiar, contener, poner límites, decir no, explicar lo que está bien y lo que no. Ser padres significa esforzarse más allá de proporcionarles abrigo, cobijo y alimentación a nuestros hijos. Ser padres significa también asumir el conflicto y no solo divertirse con ellos.

Los niños sin límites son pequeños tiranos, pequeños dictadores que no entienden de respeto hacia los demás. Niños con conductas groseras y violentas. Niños faltones e irrespetuosos. Unos pequeños matones que van de aquí para allá sin importarles absolutamente nada. Niños a los que les faltan muchos nos y probablemente más atención parental.



¿Cómo actuar cuando convives con niños sin límites?
La actuacción como padre o madre de un niño que convive con otro sin límites es seguir educando al propio en los valores en los que creeis como familia. Enseñarle a distinguir entre lo que está bien y lo que no, entre lo que se permite y lo que no en casa y fuera de ella.
Si el mal comportamiento del niño sin límite afecta a tu hijo habla con la tutora y exponle claramente la problemática. No es cuestión de buscar culpables más bien de poner soluciones.
Déjanos tu opinión al respecto, nos interesa mucho escuchar lo que piensas.



Fuente: este post proviene de Mamá psicóloga Infantil

Acciones que demuestran el amor de tu peque hacia ti

Acciones que demuestran el amor de tu peque hacia ti








Muchas veces no se necesita decir ni una palabra, las acciones hablan por sí solas.



Todos los niños tienen diferentes formas de expresar su cariño, unos pueden ser más expresivos que otros, pero definitivamente, estas señales te dirán que realmente eres lo más importante en su vida.

Te conviertes en su confidente
La confianza se va adquiriendo poco a poco y es una manera de decirte que no hay nadie a quien le pueda contar todo.

Piden tu ayuda y consejos
Cuando se sientan con dudas sobre hacer algo para ellos no hay nadie mejor que tú para que los ayudes a solucionarlo. Eres una especie de heroína que todo lo puede.





Gestos de amor
Siempre están dispuestos a intercambiar abrazos y besos. Tus brazos son el lugar más seguro.

Te dicen “te amo” y “te extraño”
Si tú se los dices constantemente ellos aprenden repetirlo y con el tiempo, ellos te ganarán a decírtelo primero.

No se avergüenzan
Cuando son pequeños eres su mayor orgullo, pero si logras que con el paso del tiempo, esto continúe, es la mejor forma de demostrar que te siguen viendo como la mejor mamá o el mejor papá del mundo.



Te ayudan en casa
Saben que haces mucho por ellos y la mejor forma de demostrarte cuánto te quiere es ayudarte a aligerar tu carga de trabajo en el hogar.

Se preocupan por ti
Ya sea a nivel emocional o físico, les preocupa si te sientes enferma o si estás preocupada o triste por algo y tratarán de reanimarte.

Hablar a un bebé es decisivo para su desarrollo cerebral

Hablar a un bebé es decisivo para su desarrollo cerebral


Hablar a un bebé es decisivo para su desarrollo cerebral… La comunicación es uno de los elementos sociales más importantes de una cultura. Gracias a las palabras y su orden gramatical, formamos las premisas que regirán nuestros paradigmas de la vida.

Por ello es importante la comprensión adecuada de la lengua. Y de acuerdo con un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, los bebés escuchan las conversaciones en un intento de comprender la mecánica del habla.

La investigación sugiere que el cerebro de un bebé, entre los siete y once meses de edad, empieza a establecer el mecanismo para formar palabras antes de que el niño comience realmente a hablar. Esta situación afecta inevitablemente el desarrollo tanto físico como cerebral, estimulando áreas del cerebro enfocadas en la percepción y coordinación motriz del habla.

Patricia Kuhl, autora del estudio y codirectora del UW’s Institute for Learning and Brain Sciences, explica que la mayoría de los bebés balbucean a los siete meses, sin embargo empiezan a soltar sus primeras palabras hasta el año. Por lo que fue muy importante encontrar la activación de áreas motores en el cerebro cuando el bebé sólo está escuchando, ya que significa que están tratando de responder oralmente desde que balbucean; sin embargo, todavía no están preparados para hacer los movimientos correctos que produzcan las palabras.

Asimismo, la investigadora descubrió que los bebés pueden diferenciar los sonidos de otras lenguas hasta los ocho meses de edad, cuando el cerebro empieza a enfocarse sólo en los sonidos que escuchan alrededor.




Aunque todavía es confuso cómo se logra la transición, Kuhl considera que el estímulo a las áreas motores contribuye a la elaboración de palabras cuando los niños se vuelven más sensibles a su idioma nativo. Situación que se logra a través de las interacciones sociales con sus cuidadores, en especial cuando al principio hablan aún más lento (“Hoooooooooola, ¿cómo estáaaaaaaas?”), ya que les toma menos esfuerzo interpretar y predecir los movimientos orales.

El escuchar a los adultos, están ejercitando las áreas motoras de los cerebros de los bebés, ayudándolos a que aprendan a articular y realizar enunciados. Es decir, el área de Broca, el cerebelo, regiones corticales relacionadas con la coordinación motriz fina y gruesa, así como el área superior temporal de gyrus.

A continuación te compartimos un video donde se observa la influencia de la interacción social en la atención del bebé, y comprensión de las palabras.

lunes, 13 de marzo de 2017

10 cosas que no harás con tu segundo hijo



10 cosas que no harás con tu segundo hijo




Llevo días pensando en cómo cambia la relación de tener un hijo a tener varios. Cuando me quedé embarazada de mi segundo hijo, pensé que no sería capaz de quererlo tanto como al primero . Me equivocaba. Sin embargo, la relación que tienes con hijos subsecuentes es diferente que con el primero por muchas razones. Hoy te cuento 10 cosas que no harás con tu segundo hijo para que ni te sientas culpable porque nos pasa a muchas.
Cuando te conviertes en madre por primera vez ¡la maternidad asombra! De cierta manera te supera. Todo es tan nuevo, tan mágico, tan lindo y tan cansado que no tienes ni cinco minutos para ir al baño sola y pensar todo lo que estás viviendo. Te olvidas de la comida caliente, el café lo bebés frío, te angustia todo y no sabes si lo estás haciendo bien. Pero cuando dejamos de ser primerizas y la maternidad nos “asombra” nuevamente con un otro inquilino en nuestro vientre hay muchos cambios que suceden ¡y que es imposible no comparar!


Con el primer hijo vives y respiras para él. No sólo tú, tu pareja, los abuelos, los tíos… ¡hasta tu facebook y tu teléfono tendrás miles de fotos de tu primer retoño! Con el segundo hijo las cosas son diferentes. Básicamente por una razón: ¡no tienes tiempo! Lo que antes hacías por un hijo, ahora tienes que hacerlo por dos. Además, como son de edades diferentes, las necesidades no son iguales. El mayor querrá jugar, mientras que el pequeño muere de hambre y quiere que les del pecho o el biberón. Así que la cosa se complica.
¿Por qué te cuento esto hoy? Porque ayer por primera vez, me senté una hora con mi pequeño desmadroso a leerle cuentos. Sólo a él. Una rutina que hacía a diario con la mayor, y que con el peque imposible porque ¡no me da la vida!


10 cosas que no harás con tu segundo hijo

A veces me siento culpable por no hacer todo exactamente igual y darle el mismo tiempo a mi segundo hijo. Sin embargo, pienso que el mejor regalo que puedo hacerles a ambos es tener un hermano para compartir vivencias, juguetes y ¡mi tiempo! Así que hoy te comparto una lista de cosas que no he hecho con mi segundo hijo:


Y otro clásico yo "nunca nunca" es el ¡yo no voy a darle de comer cochinadas a mis hijos entre horas! Ya...a ver cómo le dices a tu hijo pequeño que no puede helado cuando le compras al mayor

Con el segundo hijo ya no compraras tantos aparatos modernos e inútiles, reutilizaras lo que tengas del primer hijo, sino le aras como puedas, las madera con experiencia somos peligrosas, nos adaptamos a todo. Ya veras el día que te quedes sin pañal.

Con los hijos subsecuentes ya no te quedará de llevar un diario de embarazo o un libro de bebé. Lo intentaras te acordaras de mi cuando veas que tu hijo tiene casi 3años y solo has llenado dos hojas.

Con tu segundo hijo ya no iras a clases de estimulación temprana o a playdates. Tu hijo mayor se encargará se estimularlo y será su amigo
¿Te acuerdas lo sobreprotectora que eras con tu primer hijo?  Yo sufría en todas partes porque miraba el peligro.
Ahora con mi segundo hijo, ya tengo experiencia, lo dejo libre y ya no estoy apegadita a él.

Te acuerdas que te sentaba en el piso horas a jugar y enséñale cosas, colores, nombres.
Con el segundo hijos solo pones el dedo y el solo va aprendiendo.

Con mi primer hijo yo le leía cuentos, ahora entre los dos me quitan el libro y la competencia va a quien le arranca más páginas de un solo jalón.

¿Te acuerdas de esos baños de espuma que duraban hasta que el niños se veía arrugadito? Ahora son shampoo x2, jabón x2, dos salpicadas y para afuera.

¿Ya sabes la historia del yo nunca, nunca? Yo nunca dejare que mi hijo tenga un Ipad hasta los tres años... Pues bueno, ya sabes lo que pasa...  no tratamos nuestras palabras. 

Y por último, tendrás menos fotos de tu segundo, tercero o cuarto hijo,  la experiencia no quita un poco la magia de sorprendernos por todo, aveces me siento culpable, pero en otras agradesida porque sino me estuviera volviendo loco. El amor es igual, el tiempo simplemente se divide


¿Qué cosas no has hecho con tus segundos hijos?